Qué hace esta herramienta
Los campos se parten por tabuladores y se reescriben con el delimitador que elijas, entrecomillados según RFC 4180. Un campo va entre comillas solo si contiene el delimitador, una comilla doble o un salto de línea; una comilla interna se duplica en vez de escaparse con barra invertida, porque CSV no tiene escape con barra.
Todo lo demás se escribe tal cual. Un valor sin carácter especial ya es un campo CSV válido, y entrecomillarlo igualmente añade un ruido que algunos importadores llevan al valor importado.
Por qué este sentido es el seguro
Las dos conversiones no son simétricas. CSV sabe expresar cualquier carácter que un campo pueda contener: un tabulador, una coma, una comilla, incluso un salto de línea, todo cabe dentro de un campo entrecomillado. TSV no tiene tal mecanismo: en su entendimiento corriente, un valor sencillamente no puede contener un tabulador, porque el tabulador es el delimitador.
Yendo de TSV a CSV, pues, no hay que descartar ni remodelar nada. En el sentido contrario, un valor con un tabulador no tiene dónde alojarse.
Es una regla útil cuando eliges un formato de intercambio en vez de convertir un archivo que te han pasado: si los datos pueden contener tabuladores o saltos de línea, CSV es el formato capaz de sostenerlos.
Saltos de línea dentro de un campo
Un campo TSV rara vez lleva uno, pero si el tuyo lo lleva, sobrevive: el campo se entrecomilla y el salto se conserva como parte del valor, lo cual es CSV válido. Corresponde al analizador que lo lea entenderlo como parte del campo y no como un registro nuevo.
Privado por diseño
Todo se ejecuta localmente en tu navegador con JavaScript. Tus datos nunca se suben a un servidor, lo que hace que la herramienta sea segura para contenido sensible y funcione sin conexión.